CARROS Y MÁS MEDIA, SANTO DOMINGO. — Salir del asfalto puede ser una gran aventura, pero también puede convertirse en un problema serio si el vehículo queda atrapado en barro, arena, nieve o terreno irregular. Para quienes practican conducción todoterreno, contar con un equipo básico de recuperación puede marcar la diferencia entre resolver la situación en minutos o terminar pagando una costosa grúa.
Un buen kit de rescate no solo ayuda a recuperar el vehículo, también aumenta la seguridad del conductor y sus acompañantes. Por eso, antes de iniciar una ruta fuera de carretera, especialmente en zonas remotas, es importante preparar el vehículo con herramientas adecuadas.
Entre los equipos más importantes está el cabrestante, una herramienta clave cuando el conductor se queda atascado y no hay otro vehículo cerca para ayudar. Modelos como el WARN VR EVO 10 son reconocidos por su capacidad de arrastre de hasta 10,000 libras, resistencia al agua y control remoto inalámbrico, características útiles para maniobras de recuperación en terrenos difíciles.
También son esenciales las planchas de recuperación, especialmente en barro, arena o nieve. Estas se colocan debajo de las ruedas motrices para devolver tracción al vehículo. Las MAXTRAX MKII son una de las opciones más conocidas por su resistencia y durabilidad, aunque su precio suele ser elevado.
Cuando se cuenta con otro vehículo de apoyo, una cuerda de recuperación cinética puede ser una de las mejores herramientas. A diferencia de una correa tradicional, este tipo de cuerda se estira y libera energía de forma progresiva, ayudando a sacar un vehículo atascado con menor impacto. Combinada con grilletes blandos, permite realizar rescates más seguros y eficientes.
Otro accesorio muy utilizado en el mundo todoterreno es el Hi-Lift Jack, un gato de alta elevación que puede servir para levantar el vehículo, cambiar neumáticos en terrenos irregulares o liberar una rueda atrapada. Además, puede utilizarse como herramienta auxiliar en distintas situaciones de recuperación.
El compresor de aire portátil también es indispensable. Reducir la presión de los neumáticos mejora la tracción en arena, rocas y barro, pero luego es necesario volver a inflarlos antes de regresar a la carretera. Equipos como el VIAIR 400P permiten ajustar la presión de forma rápida y segura.
Los grilletes blandos fabricados en materiales como Dyneema son cada vez más recomendados frente a los metálicos, ya que ofrecen alta resistencia y reducen el riesgo de lesiones si llegan a fallar bajo tensión. Por eso, muchos conductores todoterreno prefieren utilizarlos en recuperaciones dinámicas.
No es necesario comprar todo el equipo de una vez. Lo recomendable es comenzar con una cuerda cinética, grilletes blandos y planchas de tracción, ya que con esos elementos se pueden resolver muchos de los rescates más comunes. Luego se puede añadir un compresor, un gato Hi-Lift y, finalmente, un cabrestante.
La conducción todoterreno exige planificación. Revisar el vehículo, conocer la ruta, viajar acompañado cuando sea posible y llevar herramientas básicas de recuperación puede evitar daños, reducir riesgos y convertir un atasco en una simple anécdota. En terrenos complicados, estar preparado no es un lujo, sino una necesidad.





