CARROS Y MÁS MEDIA, SANTO DOMINGO. Comprar un vehículo es una de las decisiones financieras más importantes para cualquier persona. Y en República Dominicana, donde el carro no solo representa comodidad sino también una herramienta de trabajo, surge una pregunta que divide opiniones: ¿vale más la pena comprar un vehículo nuevo o uno usado?
Aunque muchos piensan que un carro usado siempre será la opción más económica, especialistas del sector automotriz aseguran que la realidad es mucho más compleja y que detrás de esa decisión existen factores financieros, mecánicos y hasta emocionales que pocas veces se toman en cuenta.
Uno de los principales mitos que desmontan los expertos es el famoso “golpe de depreciación” que recibe un vehículo nuevo apenas sale del concesionario. Explican que parte de ese valor que aparentemente se pierde corresponde realmente a impuestos, emisiones de primera placa y otros cargos obligatorios que no representan ganancia para el dealer.
“Muchos creen que el vehículo se devalúa automáticamente un 10 o un 15%, pero realmente hay una parte importante de ese dinero que se fue en impuestos y trámites”, explicaron durante la conversación.
Sin embargo, el debate cambia cuando se comparan los costos ocultos de un vehículo usado. Aunque permiten acceder a modelos más grandes o de mayor categoría con menos dinero, también implican riesgos mecánicos, tasas de interés más altas y posibles gastos inesperados.
De acuerdo con los expertos, un vehículo usado importado puede representar un alivio inicial para el bolsillo, pero con frecuencia termina demandando reparaciones, cambios de piezas, problemas de transmisión o mantenimientos constantes que afectan tanto las finanzas como la rutina diaria.
“Hay personas que viven metidas en talleres y terminan perdiendo tiempo de trabajo. Incluso conozco casos de gente que tuvo que cambiar a un carro nuevo porque el usado les estaba afectando su empleo”, comentaron.
También advierten que muchas personas no calculan correctamente el costo total de un vehículo usado financiado. Mientras un carro nuevo puede conseguir tasas de interés entre un 9% y un 14%, dependiendo de promociones y perfil crediticio, los usados pueden alcanzar tasas de hasta un 22%, especialmente cuando se trata de modelos importados o marcas con poca representación local.
A esto se suma el tema del seguro. Aunque muchos piensan que asegurar un carro nuevo es más costoso, los especialistas indican que las aseguradoras suelen considerar menos riesgoso un vehículo nuevo con respaldo de concesionario y garantía de fábrica.
Otro aspecto importante es la garantía. En el caso de un vehículo nuevo adquirido en un representante local, cualquier falla mecánica o problema de fábrica suele estar cubierto. Mientras que en muchos usados importados, especialmente provenientes de Estados Unidos, las garantías y llamados a revisión (recall) no siempre aplican en República Dominicana.
“Si usted compró un vehículo importado sin representación local, tiene que asumir ciertos riesgos. Mucha gente cree que la casa comercial está obligada a responderle, y no necesariamente es así”, señalaron.
Aun así, reconocen que el vehículo usado sigue siendo una alternativa válida para quienes necesitan más espacio, potencia o capacidad de carga sin poder asumir el costo de un modelo nuevo. Pero recomiendan hacer una evaluación real de las necesidades y no dejarse llevar únicamente por el deseo o la apariencia.
“Muchas veces la gente compra por ego y no por necesidad. Hay personas con un solo hijo que quieren una SUV de tres filas simplemente porque les gusta”, expresaron.
Finalmente, los expertos concluyen que más allá de la marca o el modelo, la decisión debe basarse en estabilidad financiera, capacidad de mantenimiento y tranquilidad personal.
“Al final, mucha gente no compra solo un carro nuevo… compra paz mental”, concluyeron.





