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Carros y Más Media

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Yanny Guerrero

Ford amplía su tecnología para conducir sin manos al volante

CARROS Y MÁS MEDIA. —Ford continúa ampliando la disponibilidad de BlueCruise, su sistema de asistencia a la conducción que permite circular por determinadas carreteras sin mantener las manos sobre el volante. La tecnología, que comenzó a utilizarse en Europa en 2023 con el Mustang Mach-E, ya está disponible en otros modelos de la marca, dependiendo de la versión y el mercado.

A diferencia del control de crucero convencional, BlueCruise combina cámaras, sensores y mapas digitales para mantener el vehículo centrado en su carril, regular la velocidad y conservar una distancia adecuada respecto al automóvil que circula delante.

El sistema puede acelerar, reducir la velocidad e incluso detener completamente el vehículo cuando el tránsito lo requiere. Sin embargo, su funcionamiento no significa que el automóvil pueda circular sin supervisión humana.

¿Cómo funciona?

BlueCruise utiliza información de los sensores del vehículo, el control de crucero adaptativo y un sistema de asistencia de dirección para gestionar determinados movimientos durante la conducción.

Cuando el automóvil entra en un tramo habilitado y se cumplen las condiciones necesarias, aparece una señal en el cuadro de instrumentos que indica al conductor que puede retirar las manos del volante.

Desde ese momento, el sistema realiza pequeñas correcciones de dirección y adapta la velocidad según el tránsito. También dispone de la función Stop&Go, que permite detenerse y reanudar la marcha cuando los vehículos que circulan delante avanzan nuevamente, bajo las condiciones previstas para su funcionamiento.

No obstante, esta tecnología solamente puede utilizarse en carreteras previamente autorizadas, conocidas como Blue Zones.

En España, Ford señala que existen aproximadamente 28,000 kilómetros habilitados, equivalentes a cerca del 95 % de la red nacional de autopistas y autovías.

El conductor sigue al mando

Uno de los aspectos más importantes de BlueCruise es que, aunque permite conducir sin las manos sobre el volante, exige mantener la atención en la carretera.

Para comprobarlo, el vehículo incorpora una cámara interior que supervisa la posición de la cabeza y la dirección de la mirada del conductor, incluso cuando utiliza gafas de sol.

Si detecta una distracción prolongada, el sistema emite advertencias visuales y sonoras para solicitar que el conductor vuelva a prestar atención.

BlueCruise corresponde a una tecnología de conducción asistida de nivel 2, por lo que no convierte al automóvil en un vehículo autónomo. El conductor continúa siendo responsable de las maniobras y debe estar preparado para intervenir en cualquier momento.

Los adelantamientos, los cambios de carril y las salidas de la autopista requieren su participación en la configuración descrita por Ford para este sistema.

Disponible en más modelos

La tecnología fue introducida en Europa mediante el Mustang Mach-E y posteriormente se extendió a otros vehículos de la marca, entre ellos el Puma, Puma Gen-E, Kuga y Ranger híbrido enchufable, según las configuraciones disponibles.

Su principal aplicación está orientada a recorridos prolongados por autopista, donde puede reducir la necesidad de realizar continuamente pequeñas correcciones del volante o ajustes de velocidad.

En cuanto al costo, Ford ofrece distintas modalidades en España. Algunas versiones BlueCruise Edition incluyen la activación permanente, mientras que determinados modelos permiten contratar el servicio mediante suscripción.

Las tarifas indicadas son de 24.99 euros mensuales o 280 euros anuales. También existen configuraciones con el servicio integrado cuyo sobreprecio puede acercarse a los 3,000 euros, dependiendo del vehículo.

Una tecnología con límites

La incorporación de sistemas como BlueCruise refleja cómo los fabricantes están trasladando funciones de asistencia cada vez más avanzadas a vehículos de diferentes segmentos.

Sin embargo, su utilización depende de las condiciones del camino, la disponibilidad del servicio y las restricciones de funcionamiento establecidas por el fabricante.

Aunque el automóvil pueda controlar temporalmente la dirección y la velocidad, esto no elimina la necesidad de supervisar el tránsito ni permite utilizar el teléfono o distraerse durante la conducción.

La diferencia es importante: BlueCruise permite retirar las manos del volante en condiciones específicas, pero no sustituye al conductor ni sus responsabilidades al circular.

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