CARROS Y MÁS MEDIA. –Porsche presentó un proyecto especial basado en el 718 Cayman GT4 RS Clubsport, un coche de carreras creado como homenaje al Museo Porsche y a los 75 años de Porsche Motorsport.
El vehículo no solo celebra la historia deportiva de la marca, sino que también marca un momento importante: será uno de los últimos 718 con motor central en incorporarse a la colección de la compañía.
El proyecto fue desarrollado por Porsche Heritage and Museum, que acompañó todo el proceso de creación, desde el concepto inicial hasta el coche terminado. La idea fue unir automovilismo, arquitectura e identidad de marca en un solo vehículo.
El diseño exterior está inspirado en la arquitectura del Museo Porsche, ubicado en Zuffenhausen. La carrocería utiliza un acabado blanco mate que recuerda la fachada del edificio, mientras que los elementos negros hacen referencia a los marcos y franjas de las ventanas.
También se incorporan superficies grises inspiradas en la explanada del museo y patrones en forma de diamante que evocan la estructura de aluminio del revestimiento exterior. En el techo, detalles gráficos hacen referencia a los elementos reflectantes del techo en voladizo del edificio.
El coche también lleva la inscripción Porsche Museum con la misma tipografía utilizada en la fachada del museo, además de otros guiños visuales relacionados con la Porscheplatz y el restaurante Christophorus.
Más que una decoración conmemorativa, Porsche plantea este 718 como una pieza narrativa. El objetivo es trasladar la arquitectura del museo a un coche en movimiento y mostrar cómo el automovilismo forma parte del origen de la marca.
El 718 Cayman GT4 RS Clubsport participó en la carrera de seis horas de la ADAC Ravenol Nürburgring Endurance Series, celebrada el 1 de agosto de 2026. El vehículo compitió con el número 718 y fue conducido por los embajadores de Porsche Timo Bernhard y Jörg Bergmeister.
La dupla logró cruzar la meta en el cuarto lugar de su categoría, dando al coche sus primeros kilómetros de competición antes de formar parte de la colección de Porsche.
El modelo utilizado pertenece a la generación interna 982 y representa el último coche de carreras con motor central producido en Zuffenhausen. Está homologado hasta 2027, cuando será sucedido por el Porsche 911 GT4 R, el primer coche de carreras GT4 basado en la plataforma del 911.
El 718 Cayman GT4 RS Clubsport cuenta con motor bóxer de seis cilindros de altas revoluciones, aerodinámica optimizada para circuito e interior minimalista. Como todo coche de carreras, cada elemento está pensado para mejorar el rendimiento.
La idea del proyecto surgió en 2023, durante el regreso de las 24 Horas de Le Mans. Armin Burger, coordinador de Motorsport Histórico en Porsche, y Jörg Bergmeister conversaron sobre el potencial del 718 Cayman GT4 RS Clubsport y coincidieron en que el modelo había alcanzado un nivel comparable al de un superdeportivo.
A partir de esa conversación, el equipo del museo decidió documentar el desarrollo del último coche de carreras con motor central y conservarlo operativo dentro de la colección después de su participación en pista.
El proceso de creación se desarrolló en varias etapas. Primero, la carrocería fue preparada en Zuffenhausen. Luego se integraron elementos de competición como la jaula de seguridad, refuerzos estructurales, soportes para gato neumático y otros componentes específicos.
Posteriormente, el vehículo pasó por la planta de Volkswagen en Osnabrück, donde fue ensamblado, pintado y equipado con piezas de fibra natural de lino. La fase final tuvo lugar en Manthey Racing, en Nürburgring, donde se realizaron ajustes, mediciones, homologación y pruebas iniciales.
Porsche también anunció que lanzará un documental en su canal de YouTube en otoño de 2026. La producción mostrará el recorrido completo del coche, desde su fabricación hasta su debut en pista, incluyendo pruebas con Timo Bernhard al volante.
Desde su entrada en la categoría GT4 en 2016, Porsche ha desarrollado y producido más de 1,500 coches de carreras basados en el Cayman. Estos modelos se han consolidado como una propuesta importante dentro de las carreras para clientes, combinando ingeniería derivada de vehículos de producción con componentes específicos para competición.
Con este homenaje, Porsche despide una etapa clave del 718 en el automovilismo y refuerza el vínculo entre su historia, su museo y su presencia en las pistas.




