CARRO Y MÁS MEDIA, SANTO DOMINGO. — En medio del aumento constante en los costos de mantenimiento automotriz, cada vez más conductores buscan alternativas para ahorrar dinero al momento de reparar sus vehículos. Una de las estrategias que gana terreno es comprar las piezas por cuenta propia antes de acudir al taller.
Esta práctica, que algunos consideran poco convencional, podría representar ahorros significativos. Según consumidores experimentados, adquirir directamente las piezas puede reducir el costo total de una reparación hasta en un 50% o incluso más.
Es el caso de Greg Brown, un entusiasta de los autos deportivos, quien asegura llevar años aplicando este método. “La razón es simple: ahorro dinero”, afirma. Según sus cálculos, suele gastar entre un 50% y un 60% menos al comprar él mismo los repuestos.
Expertos financieros respaldan esta tendencia. Ted Rossman, analista de Bankrate, explica que los talleres suelen aplicar un margen de ganancia sobre las piezas, que puede oscilar entre un 20% y un 30% o incluso más. “Si el cliente compra la pieza directamente, evita ese sobrecosto”, señala.
En el sector mecánico, la postura varía. Algunos talleres independientes aceptan trabajar con piezas proporcionadas por el cliente, mientras que los concesionarios oficiales suelen ser más estrictos.
Junior Bekdely, propietario de Redline Auto Sports, asegura que su taller ha operado bajo este modelo durante años. Como ejemplo, menciona el caso de un alternador que en un taller podría costar alrededor de 480 dólares, mientras que en línea puede conseguirse por unos 182 dólares, generando un ahorro cercano a los 300 dólares.
Sin embargo, los especialistas advierten que esta estrategia requiere precisión. Elegir la pieza incorrecta puede generar retrasos o problemas adicionales. Por ello, recomiendan contar con información clave como marca, modelo, año y número VIN del vehículo, e incluso consultar previamente con el mecánico.
Hoy en día, los repuestos pueden adquirirse fácilmente a través de múltiples plataformas digitales, lo que ha facilitado el acceso directo del consumidor a este mercado.
Aunque no es una solución aplicable en todos los casos, quienes investigan y compran con criterio pueden reducir significativamente sus gastos en mantenimiento automotriz.





