CARRO Y MÁS MEDIA, SANTO DOMINGO. — La carrera por dominar el mercado de los vehículos autónomos suma un nuevo capítulo. Uber y Rivian anunciaron una ambiciosa alianza estratégica que contempla el despliegue de hasta 50,000 robotaxis eléctricos en Estados Unidos, Canadá y Europa de cara al año 2031.
Como parte del acuerdo, los vehículos autónomos desarrollados por Rivian —basados en su modelo R2— estarán disponibles exclusivamente a través de la aplicación de Uber, consolidando a la plataforma como uno de los principales actores en la movilidad del futuro.
El proyecto arrancará con la compra inicial de 10,000 unidades por parte de Uber, con la posibilidad de ampliar la flota hasta 50,000 vehículos en los próximos años. La inversión total podría alcanzar los 1,250 millones de dólares, aunque estará condicionada al cumplimiento de objetivos en el desarrollo de la conducción autónoma.
Los primeros robotaxis comenzarán a operar en ciudades clave como San Francisco y Miami a partir de 2028, con planes de expansión hacia otras 23 ciudades en etapas posteriores.
“Esta alianza con Uber nos permitirá acelerar el desarrollo de nuestra tecnología autónoma de nivel 4, con el objetivo de ofrecer una de las plataformas más seguras y eficientes del mundo”, afirmó RJ Scaringe, CEO de Rivian.
El modelo R2, pieza central de esta estrategia, será el vehículo más asequible de la marca, con un precio estimado desde 48,490 dólares y lanzamiento previsto para 2027. Este SUV eléctrico busca impulsar las ventas de Rivian en un contexto donde el apoyo gubernamental al sector ha comenzado a disminuir.
La iniciativa se enmarca en una ofensiva más amplia de Uber dentro del segmento de robotaxis. En los últimos meses, la compañía ha fortalecido alianzas con fabricantes y desarrolladores tecnológicos, incluyendo acuerdos con Volkswagen, Lucid y Waymo, esta última considerada líder actual en conducción autónoma.
Además, Uber lanzó recientemente “Uber Autonomous Solutions”, una plataforma diseñada para ofrecer a empresas de robotaxis acceso a su red de usuarios, datos y herramientas tecnológicas.
Por su parte, Rivian continúa avanzando en su tecnología autónoma. Su sistema de tercera generación, que debutará en el R2, integrará un conjunto de sensores compuesto por 11 cámaras, cinco radares y un sistema lidar, clave para la navegación autónoma.
El despliegue de estos vehículos pondrá a Rivian y Uber en competencia directa con gigantes como Tesla, Waymo y Zoox, esta última respaldada por Amazon y ya operando en ciudades como San Francisco y Las Vegas.
En medio de este panorama, el mercado observa con atención. Mientras las acciones de Uber han caído cerca de un 8 % en lo que va de año, Rivian ha logrado recuperar terreno tras resultados financieros mejores de lo esperado, pese a recientes recortes de personal.
Con esta alianza, ambas compañías no solo buscan posicionarse en el negocio de los robotaxis, sino redefinir el concepto de movilidad urbana en la próxima década.





