En este episodio de Carros y Más analizamos un problema común que muchos propietarios ignoran: lavar el vehículo en lavaderos improvisados puede afectar seriamente la pintura y la carrocería.
El uso de hidrolavadoras industriales sin regulación de presión, especialmente las impulsadas por bombas de gasolina, puede superar los niveles recomendados para uso doméstico y provocar desprendimiento de pintura, daños en bordes filosos, guardalodos y molduras. Los expertos recomiendan utilizar al menos dos toallas diferenciadas (idealmente de distintos colores), evitar productos de pH alto y, si no es posible acudir siempre a un car wash profesional, al menos realizar un lavado especializado una vez al mes para mantener la pintura en buen estado.





