CARROS Y MÁS MEDIA, ESTADOS UNIDOS. – La administración del presidente Donald Trump anunció la revocación de la llamada “Declaración de Peligro” de 2009, el fundamento científico que permitía a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) regular las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de los vehículos.
El anuncio fue realizado el 12 de febrero en la Casa Blanca, donde Trump, junto al administrador de la EPA, Lee Zeldin, confirmó que la medida elimina la base regulatoria que durante más de una década respaldó las normas federales sobre emisiones contaminantes en vehículos ligeros, medianos y pesados.
Fin del marco regulatorio de emisiones
La Declaración de Peligro de 2009 establecía que los gases de efecto invernadero representan un riesgo para la salud pública, lo que otorgaba a la EPA autoridad para limitar las emisiones del sector automotriz. Con su revocación, se debilita el sustento legal que permitió implementar estándares de eficiencia y reducción de emisiones desde 2012.
Según lo expresado por la administración, la derogación apunta a eliminar todas las normas relacionadas con gases de efecto invernadero en el sector vehicular. Sin embargo, el documento oficial con los detalles técnicos de la nueva regulación aún no ha sido publicado.
De confirmarse plenamente el alcance de la decisión, la industria automotriz estadounidense enfrentaría un escenario de menor presión regulatoria en materia ambiental, aunque también podría aumentar la incertidumbre jurídica ante posibles impugnaciones legales.
Impacto en la industria y el mercado eléctrico
El anuncio se produce en un contexto donde el mercado de vehículos eléctricos ya muestra señales de desaceleración. Tras la eliminación del crédito fiscal federal de 7.500 dólares para la compra de eléctricos, las matriculaciones en 2025 cayeron un 0,4 %, situándose en 1,3 millones de unidades, según datos de S&P Global Mobility.
La cuota de mercado de los eléctricos pasó del 8 % al 7,8 %, mientras que el mercado total de vehículos ligeros creció un 2,2 %, alcanzando 16,25 millones de unidades.
Analistas señalan que la reducción de incentivos y el alto precio promedio de los vehículos nuevos —que ronda los 50.000 dólares— han influido en el comportamiento de compra de los consumidores, quienes ahora optan con mayor frecuencia por versiones básicas o modelos más accesibles.
Cambios en el consumo automotriz
De acuerdo con reportes de Reuters, el encarecimiento de los vehículos nuevos y el entorno económico han impulsado la demanda de versiones de entrada, obligando a algunos fabricantes a ajustar su producción para responder a esta tendencia.
Factores como el aumento en los costos de vivienda, seguros y servicios médicos, así como la incertidumbre económica, han reducido la disposición de los consumidores a asumir grandes compromisos financieros.
China apunta a recuperar los botones físicos
Mientras Estados Unidos flexibiliza regulaciones ambientales, China evalúa endurecer normas relacionadas con la seguridad en el diseño interior de los vehículos.
El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información del país asiático propuso que funciones esenciales como luces direccionales, luces de emergencia, selección de marchas y llamadas de emergencia deban operarse mediante botones físicos con dimensiones mínimas específicas.
La iniciativa responde a preocupaciones sobre distracción del conductor y fallos en pantallas táctiles, y supone un giro frente a la tendencia minimalista popularizada por fabricantes como Tesla.
Un escenario en transformación
La decisión de la administración Trump representa un cambio significativo en la política ambiental estadounidense aplicada al sector automotor. Mientras algunos sectores de la industria podrían ver alivio en menores restricciones regulatorias, otros anticipan litigios y posibles ajustes estatales, especialmente en estados con normativas ambientales más estrictas.
El mercado global del automóvil continúa así en un periodo de transición, marcado por tensiones entre regulación ambiental, electrificación, competitividad industrial y preferencias del consumidor





