En este episodio de Carros y Más Podcast, el especialista en detailing Ferdinando Polanco explica un error muy común al lavar los vehículos que puede terminar dañando la pintura y afectar incluso el valor del carro al momento de venderlo.
El consejo principal es no lavar el vehículo con las puertas cerradas todo el tiempo. Cuando no se abren las puertas para limpiar y secar correctamente las entradas, el agua, el polvo y la suciedad se van acumulando, creando manchas difíciles de eliminar, especialmente en vehículos de colores oscuros como negro, gris o azul.
Con el paso del tiempo, estas manchas pueden volverse tan visibles que muchas personas terminan teniendo que pintar las entradas de las puertas, un trabajo delicado que puede afectar detalles originales del vehículo como etiquetas del VIN o códigos de pintura. Además, si la pintura no se realiza correctamente, puede dejar evidencias de reparación que reducen el valor del vehículo.





