CARROS Y MAS MEDIA, SANTO DOMINGO. — El grupo automotriz Stellantis, fabricante de marcas como Jeep, Ram, Dodge y Chrysler, está incorporando tecnologías desarrolladas por proveedores externos para impulsar la nueva generación de SUV híbridos de Jeep, en una estrategia que busca acelerar la llegada de estos modelos al mercado y reducir los costos de desarrollo.
Según información publicada por CNBC, el nuevo Jeep Cherokee 2026, primer SUV híbrido de la marca para Norteamérica, utiliza un sistema híbrido desarrollado por Blue Nexus, una empresa respaldada por Toyota a través de los proveedores japoneses Denso y Aisin.
Aunque es habitual que los fabricantes utilicen componentes de terceros, es menos común que integren tecnologías clave de propulsión desarrolladas por empresas vinculadas a competidores, lo que refleja los cambios que vive actualmente la industria automotriz.
Además del sistema del Cherokee, Stellantis también está incorporando tecnologías del proveedor alemán Bosch, considerado el mayor fabricante de componentes automotrices del mundo, para sus futuros vehículos EREV (vehículos eléctricos de autonomía extendida), una tecnología que combina motores eléctricos con un motor de combustión que actúa únicamente como generador.
Entre los próximos modelos que utilizarán este sistema se encuentran el Jeep Grand Wagoneer EREV y la futura Ram 1500 híbrida de autonomía extendida, que podría ofrecer hasta 690 millas de autonomía total combinando batería y gasolina.
Richard Cox, vicepresidente senior de operaciones de la marca Jeep, señaló que el crecimiento del mercado híbrido ha impulsado este enfoque estratégico.
“Las tendencias de electrificación siguen presentes, pero las tendencias híbridas están en pleno auge. Fue un gran paso en la dirección correcta”, afirmó el ejecutivo durante un evento de presentación del Cherokee 2026.
El nuevo Cherokee híbrido utiliza una transmisión eléctrica híbrida de dos motores con variación continua, una arquitectura similar a la utilizada por Toyota en modelos como el Prius. Con este sistema, el SUV alcanza un consumo estimado de 37 millas por galón combinadas, convirtiéndose en el Jeep no enchufable más eficiente en combustible producido en Estados Unidos.
El movimiento de Stellantis se produce en un momento en que varios fabricantes están replanteando sus inversiones en vehículos totalmente eléctricos, tras destinar miles de millones de dólares al desarrollo de esta tecnología.
En los últimos meses, Stellantis anunció cargos de hasta 26.000 millones de dólares relacionados con sus planes de electrificación, mientras que otros fabricantes estadounidenses también han realizado ajustes. Ford proyectó cargos por 19.500 millones de dólares y General Motors alrededor de 7.600 millones, asociados a cambios en sus estrategias de vehículos eléctricos.
De acuerdo con datos de S&P Global Mobility, las ventas de vehículos híbridos en Estados Unidos crecieron del 7,3 % del mercado en 2023 al 12,6 % en 2025, mientras que los eléctricos puros aumentaron del 7,5 % al 8 % en el mismo período.
Las proyecciones de la firma indican que los vehículos híbridos podrían representar el 18,4 % del mercado estadounidense este año, superando ampliamente a los eléctricos puros, cuya participación se estima en 7,1 %.
Analistas del sector consideran que el uso de tecnologías ya desarrolladas por proveedores permite a los fabricantes acelerar el lanzamiento de nuevos modelos, reducir inversiones en investigación y responder con mayor rapidez a la demanda del mercado.
Sin embargo, también advierten que depender de sistemas externos puede implicar menor control sobre la cadena de suministro y la integración tecnológica dentro del vehículo.
Con esta estrategia, Stellantis busca reforzar su presencia en el segmento de los SUV eficientes en combustible, en un contexto donde los consumidores continúan mostrando mayor interés por tecnologías híbridas que no requieren cambios drásticos en la forma de conducir o cargar los vehículos.





