Moscú.– Una empresa rusa con sede en la ciudad de Perm anunció el desarrollo de un vehículo eléctrico que busca posicionarse como una alternativa local al Tesla Cybertruck. Se trata del Russo-Balt F200, un modelo conceptual con carrocería de acero inoxidable y diseño angular, cuya producción estaría prevista para 2027.
El proyecto revive el histórico nombre Russo-Balt, una marca rusa de principios del siglo XX, ahora relanzada con una propuesta enfocada en el transporte comercial eléctrico. Aunque algunos medios lo han denominado “Cybervan”, su nombre definitivo aún no ha sido confirmado.

El diseño del F200 recuerda de forma evidente al Cybertruck de Tesla: superficies planas, líneas rectas, ausencia de curvas y una firma luminosa frontal de ancho completo. La carrocería está construida en paneles de acero inoxidable, una solución que la compañía destaca por su alta resistencia a la corrosión y su facilidad de reemplazo sin necesidad de pintura.
En el apartado técnico, el Russo-Balt F200 estaría equipado con un motor eléctrico de 200 caballos de fuerza, alimentado por una batería de 115 kWh, con una autonomía estimada de 400 kilómetros por carga. Según reportes locales, el sistema permitiría recargas rápidas en aproximadamente una hora. La capacidad de carga se sitúa en torno a 1,000 kilogramos, acorde con su enfoque como vehículo de reparto.

Uno de los puntos más destacados del proyecto es su adaptación a climas extremos. La empresa asegura que el vehículo puede operar en temperaturas que van desde -45 °C hasta más de 45 °C, una característica pensada para las condiciones geográficas de Rusia. Además, el acabado exterior puede modificarse mediante vinilos, una ventaja para flotas comerciales.
No obstante, el anuncio no ha estado exento de controversia. Observadores internacionales han señalado un notable parecido con vans eléctricas chinas como la Weiqiao V70 y V90, lo que ha generado dudas sobre el origen real de la plataforma. Russo-Balt ha negado que se trate de un modelo chino rebautizado y afirma que el F200 es un desarrollo propio.
La producción del Russo-Balt F200 estaría programada para 2027, con un precio estimado cercano a los 72,500 euros, unos 78,000 dólares al cambio actual. Prototipos del vehículo ya habrían sido vistos circulando en carreteras rusas, lo que sugiere que el proyecto ha superado la fase conceptual.
A la espera de mayor transparencia técnica, el F200 se perfila como uno de los intentos más llamativos de Rusia por ingresar al mercado de los vehículos eléctricos con un diseño claramente influenciado por Tesla, pero adaptado a sus necesidades locales.





