CARROS Y MAS MEDIA, ESTADOS UNIDOS. Nissan anunció el retiro del mercado de 642.698 unidades del SUV Rogue en Estados Unidos, distribuidas en dos campañas independientes, debido a defectos que podrían ocasionar pérdida de potencia e incluso incrementar el riesgo de incendio, según informó la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA).
Las acciones correctivas afectan a modelos equipados con el motor VC-Turbo de tres cilindros y 1.5 litros, uno de los propulsores clave en la actual generación del vehículo, el más vendido de la marca en el mercado estadounidense.
Posible daño interno del motor
El primero y más amplio de los retiros involucra 323.917 unidades fabricadas entre octubre de 2022 y noviembre de 2024. De acuerdo con la documentación presentada ante la NHTSA, algunos vehículos podrían presentar cojinetes defectuosos.
La falla en estos componentes puede generar daños internos en el motor y, en determinados casos, la liberación de aceite caliente en el compartimento, lo que incrementa el riesgo de incendio. Además, el desperfecto podría causar una reducción repentina o la pérdida total de la propulsión.
Nissan explicó que temperaturas elevadas del aceite del motor pueden degradar la lubricación y provocar el agarrotamiento de los cojinetes. La compañía ha registrado 690 reclamaciones de garantía relacionadas con este problema.
Como parte de la solución, los concesionarios deberán reprogramar el Módulo de Control del Motor (ECM), revisar los códigos de diagnóstico y realizar una prueba de manejo. En casos específicos, se inspeccionará el cárter para detectar residuos metálicos. Si se confirma daño en los rodamientos, el motor será reemplazado sin costo para el cliente.
Problemas en el cuerpo del acelerador
La segunda campaña afecta a 318.781 unidades del Rogue fabricadas entre noviembre de 2023 y mayo de 2025, también equipadas con el motor VC-Turbo 1.5L. Algunos vehículos podrían estar incluidos en ambos retiros.
En este caso, el problema se centra en el cuerpo del acelerador, cuyos engranajes internos podrían fracturarse. Si eso ocurre, la placa del acelerador podría no responder correctamente, limitando la potencia del motor o provocando pérdida de rendimiento.
Según la NHTSA, durante el arranque el sistema realiza una prueba automática que lleva la placa del acelerador hasta su posición completamente cerrada. En los vehículos afectados, este proceso podría debilitar el engranaje interno y causar su ruptura.
Para corregir la situación, los concesionarios reprogramarán el ECM e inspeccionarán el cuerpo del acelerador. Si se detecta el defecto, el componente será sustituido.
Impacto en el modelo más vendido de la marca
El Nissan Rogue es el SUV más comercializado de la marca en Estados Unidos y compite en uno de los segmentos más disputados del mercado, el de los SUV compactos.
Dado que el modelo depende de sistemas electrónicos de aceleración y gestión del motor altamente integrados, cualquier falla en estos componentes puede reflejarse rápidamente en problemas de conducción.
Nissan notificará a los propietarios afectados para coordinar las inspecciones y reparaciones correspondientes sin costo.





