CARROS Y MÁS MEDIA, SANTO DOMINGO. — Las marcas automotrices chinas registraron el mayor crecimiento porcentual en ventas en América Latina durante 2025, impulsadas por la electrificación y precios competitivos, aunque los fabricantes japoneses continúan liderando el mercado en volumen total y participación histórica.
Esa es la fotografía real del mercado actual: no se trata de un reemplazo inmediato, sino de un cambio progresivo en el equilibrio competitivo.
Durante décadas, fabricantes japoneses como Toyota, Nissan, Honda y Mazda dominaron la región gracias a su reputación de confiabilidad, amplia red de postventa y alto valor de reventa. En mercados como República Dominicana, México, Perú y Chile, las marcas japonesas siguen encabezando los rankings en segmentos clave como pick-ups, SUV compactos y sedanes tradicionales.
Sin embargo, el mayor dinamismo del mercado proviene de fabricantes chinos como BYD, Geely, Changan, MG, GWM y JAC, que han capitalizado tres factores determinantes: electrificación temprana, alto nivel de equipamiento de serie y agresiva estrategia de precios.
El punto de inflexión: la electrificación
El principal terreno donde China comienza a imponerse es en vehículos eléctricos e híbridos enchufables. El gigante asiático controla gran parte de la cadena global de baterías y ha convertido esa ventaja industrial en liderazgo tecnológico y comercial.
En varios países latinoamericanos, los modelos eléctricos más vendidos ya provienen de fabricantes chinos, mientras que las marcas japonesas han adoptado una transición más gradual, enfocándose principalmente en sistemas híbridos convencionales.
Este diferencial estratégico explica por qué, aunque Japón mantiene el liderazgo en unidades totales, China lidera el crecimiento en segmentos emergentes.
Confianza vs innovación
Analistas del sector coinciden en que la competencia actual se divide en dos fortalezas claras:
- Japón: reputación consolidada, durabilidad comprobada, red de servicio robusta y valor residual alto.
- China: tecnología avanzada a menor costo, diseño moderno, electrificación agresiva y equipamiento superior por precio.
En el consumidor latinoamericano comienza a observarse un cambio generacional. Mientras el comprador tradicional prioriza confiabilidad y reventa —ventaja japonesa—, el comprador más joven valora conectividad, asistencia a la conducción y diseño —áreas donde las marcas chinas destacan.
¿Quién domina realmente?
Si se analiza por volumen total, las marcas japonesas siguen dominando el mercado regional. Pero si se evalúa por crecimiento, innovación y liderazgo en movilidad eléctrica, las marcas chinas están marcando el ritmo.
Más que una guerra directa, el mercado atraviesa una etapa de diversificación competitiva. Las japonesas defienden su terreno histórico; las chinas expanden su presencia en nuevas categorías.
La verdadera noticia no es quién domina hoy, sino que el mapa automotor latinoamericano está cambiando más rápido que en cualquier otra década reciente.





