CARROS Y MÁS MEDIA, SANTO DOMINGO. — Las intensas lluvias registradas este martes 8 de abril provocaron inundaciones en múltiples zonas del Gran Santo Domingo, dejando como resultado cientos de vehículos varados en avenidas, calles y sectores vulnerables de la capital.
Conductores quedaron atrapados en medio de vías convertidas en ríos, con niveles de agua que en algunos puntos superaban la altura de las puertas, comprometiendo seriamente el funcionamiento de los vehículos y generando un fuerte colapso en el tránsito.
En medio de la emergencia, conductores de vehículos todoterreno desempeñaron un papel clave al asistir a quienes quedaron atrapados. Camionetas 4×4 y unidades preparadas para condiciones extremas fueron utilizadas para remolcar automóviles, sacar vehículos de zonas inundadas e incluso trasladar personas hacia lugares seguros.
La solidaridad ciudadana fue evidente, con múltiples acciones voluntarias que ayudaron a mitigar los efectos del evento climático.
Especialistas advierten que este tipo de situaciones no solo afecta de inmediato el funcionamiento del vehículo, sino que puede generar daños progresivos que aparecen días o incluso semanas después.
¿Qué hacer si tu vehículo estuvo en una inundación?
Ante un escenario como este reciente, es fundamental actuar correctamente para evitar daños mayores:
1. No enciendas el vehículo
Si el motor se apagó por agua, intentar encenderlo puede provocar daños internos severos.
2. Desconecta la batería
Evita cortocircuitos y protege los sistemas electrónicos.
3. Revisión inmediata del motor
Si el agua alcanzó el filtro de aire o el sistema de admisión, el vehículo debe ser evaluado por un técnico.
4. Secado completo del interior
La humedad atrapada puede provocar moho y afectar módulos electrónicos.
5. Sustitución de fluidos
Aceite de motor, transmisión y diferenciales deben ser revisados y, en muchos casos, reemplazados.
6. Inspección de frenos y sistema eléctrico
Ambos sistemas suelen ser de los más comprometidos tras una inundación.
Atención especial: vehículos todoterreno y de rescate
Los vehículos que participaron en labores de asistencia, especialmente camionetas 4×4, también requieren mantenimiento posterior.
Es recomendable revisar y sustituir el fluido del diferencial, ya que el agua puede ingresar y contaminarlo, provocando desgaste prematuro o incluso la rotura del diferencial trasero.
De igual forma, las transmisiones (automáticas o manuales) pueden sufrir daños si el agua logra penetrar en el sistema, comprometiendo su funcionamiento a mediano plazo.
El mayor riesgo: daños ocultos y corrosión electrónica
Uno de los efectos más delicados de una inundación no es inmediato, sino progresivo. Aunque el vehículo pueda parecer funcional tras secarse, la humedad genera corrosión en los contactos eléctricos, especialmente en sensores, módulos y conexiones internas.
Con el tiempo, esto se traduce en fallas intermitentes:
- luces que dejan de funcionar
- sensores que se activan sin razón
- sistemas electrónicos que fallan de manera irregular
Este deterioro, muchas veces invisible al inicio, puede comprometer seriamente la confiabilidad del vehículo a largo plazo.





