CARROS Y MÁS MEDIA, INTERNACIONAL. – El proyecto del Porsche 718 totalmente eléctrico, concebido inicialmente como una apuesta definitiva de la marca alemana, podría no llegar a producción. Los resultados por debajo de lo esperado de la estrategia eléctrica de Porsche, sumados a un cambio en la dirección ejecutiva, han puesto en duda el futuro del deportivo compacto.
Cuando Porsche anunció que la nueva generación del 718 sería exclusivamente eléctrica, en plena expansión del Taycan y con una hoja de ruta claramente orientada a la electrificación, la decisión generó interrogantes dentro de la industria. A diferencia de modelos de mayor tamaño como el Taycan o el Macan, el 718 —en sus variantes coupé y roadster— representa un concepto donde el peso, las dimensiones compactas y la experiencia de conducción son factores clave, difíciles de preservar con una arquitectura 100 % eléctrica.
Pese a estas dificultades, Porsche continuó durante años con el desarrollo del proyecto y llegó a probar prototipos camuflados del 718 eléctrico. Sin embargo, ese esfuerzo podría quedar inconcluso.
Un giro estratégico en Porsche
Según un informe de Bloomberg, que cita fuentes familiarizadas con el asunto, el nuevo CEO de Porsche, Michael Leiters, estaría evaluando cancelar el programa del 718 eléctrico. Leiters asumió el cargo tras la salida de Oliver Blume, quien ahora se desempeña exclusivamente como CEO del Grupo Volkswagen.
Este posible cambio se enmarca en una revisión más amplia de la estrategia de electrificación de la marca. El propio Blume reconoció recientemente, en una entrevista con el diario alemán Frankfurter Allgemeine, que Porsche cometió un error al convertir al Macan en un modelo exclusivamente eléctrico, una decisión que la compañía ya ha anunciado que corregirá.
“La estrategia era ofrecer motores de combustión, híbridos y eléctricos, pero no necesariamente en cada modelo. Nos equivocamos con el Macan”, afirmó Blume, atribuyendo el error a un cambio en las condiciones del mercado.
Presión del mercado y resultados financieros
La menor demanda de vehículos eléctricos, junto con la evolución de mercados clave como Estados Unidos y China, ha obligado a Porsche a replantear sus planes. Ambos países representan más del 50 % de las ventas globales de la marca, pero han mostrado señales de desaceleración: en China, por el creciente interés en marcas locales; y en EE. UU., por el impacto de los aranceles y el enfriamiento del mercado.
A esto se suman retrasos en el desarrollo de nuevos modelos y una caída en los beneficios, factores que han llevado a la dirección actual a priorizar el control de costos y la rentabilidad.
Bloomberg señala que no existe aún una decisión definitiva sobre el futuro del 718, aunque uno de los objetivos centrales de Leiters desde su llegada es equilibrar el gasto y redefinir las prioridades de inversión.
Incertidumbre sobre el 718 de combustión
Por el momento, tampoco está claro si el Porsche 718 podría sobrevivir con motores de combustión. Retomar esta vía implicaría desarrollar una nueva plataforma, reiniciar procesos de ingeniería y asumir mayores costos en un contexto de alta incertidumbre.
Mientras tanto, el futuro del deportivo de acceso de Porsche permanece abierto, en un escenario donde la marca busca ajustar su estrategia a una realidad de mercado menos favorable para la electrificación total.





