CARROS Y MÁS MEDIA. Un vehículo puede salir de un taller con la carrocería reparada y, aun así, presentar diferencias visibles entre el color original y las piezas recién pintadas. Esta situación, que afecta tanto a automóviles usados como a modelos recientes, fue abordada durante una edición de Carros y Más Media, donde sus comunicadores Guaroa Ubiñas y Ferdinando, analizaron las causas de estos trabajos y las precauciones que deben tomar los propietarios.
Durante la conversación, el especialista Ferdinando llamó la atención sobre la cantidad de vehículos que circulan con puertas, guardalodos y otras piezas de tonalidades distintas, principalmente después de reparaciones por rayones o accidentes menores. Explicó que estas diferencias pueden aparecer tanto en trabajos realizados por talleres afiliados a aseguradoras como en establecimientos seleccionados directamente por los propietarios.
¿Por qué cambia el color?
Uno de los factores señalados es el desgaste natural de la pintura. La exposición prolongada al sol y las condiciones ambientales pueden modificar su apariencia con el paso del tiempo, por lo que utilizar únicamente el código de color del fabricante no siempre garantiza que una pieza reparada coincida visualmente con el resto del vehículo.
Para corregir estas diferencias, los talleres pueden recurrir a una técnica conocida como blending o difuminado, que consiste en extender gradualmente la pintura hacia las piezas cercanas para lograr una transición de color menos perceptible.
El especialista explicó que este procedimiento puede aumentar el costo de la reparación, dependiendo del área intervenida y de los materiales utilizados. Sin embargo, consideró importante que el propietario conozca esta posibilidad antes de autorizar el trabajo.
También señaló que algunos colores requieren mayor precisión durante su aplicación. Entre ellos mencionó los acabados perlados, metálicos y determinadas tonalidades de rojo y gris, cuyo resultado depende de la preparación de la superficie, la técnica del pintor y el ajuste del color.
El costo de una mala reparación
Durante el programa, los comunicadores advirtieron que una diferencia de tonalidad puede convertirse en un inconveniente al momento de vender el vehículo.
Aunque el propietario no detecte inicialmente el problema, una inspección realizada por un comprador o técnico puede revelar piezas repintadas, diferencias de acabado o reparaciones anteriores.
En ese sentido, explicaron que actualmente existen instrumentos capaces de medir el espesor de la pintura y ayudar a identificar intervenciones en la carrocería, por lo que cada vez resulta más difícil que estos trabajos pasen inadvertidos.
No obstante, aclararon que haber reparado o pintado una pieza no significa necesariamente que el automóvil esté en malas condiciones. Lo importante es conocer el motivo de la intervención y evaluar la calidad del trabajo realizado.
Recomiendan revisar antes de pagar
Otro de los puntos abordados fue la comunicación entre los talleres y sus clientes. Ferdinando recomendó conversar directamente con el encargado o supervisor para conocer el procedimiento que se aplicará y determinar si será necesario trabajar otras piezas para igualar el color.
Los participantes también insistieron en la importancia del control de calidad antes de entregar el vehículo, especialmente cuando se trata de reparaciones que involucran varias superficies.
Durante el debate se señaló que algunos trabajos presentan diferencias que pudieron detectarse antes de la entrega, mientras que otros problemas aparecen meses después debido a fallas en la preparación o aplicación de los materiales.
Los comunicadores recomendaron no elegir un taller únicamente por el precio y verificar tanto la experiencia del personal como las condiciones del servicio ofrecido.
El análisis concluyó con una advertencia para quienes planean cambiar o vender su automóvil: una reparación de pintura puede influir en la valoración del vehículo si presenta defectos visibles.
Por ello, revisar la tonalidad bajo distintas condiciones de iluminación, solicitar información sobre los materiales utilizados y comprobar el acabado antes de retirar el automóvil son medidas que pueden evitar gastos adicionales y dificultades futuras.




