CARROS Y MÁS MEDIA. —A 25 años de los ataques contra el World Trade Center, la Greater New York Automobile Dealers Association (GNYADA) recordó el papel que desempeñó la industria automotriz en los esfuerzos de apoyo y recuperación tras la tragedia del 11 de septiembre de 2001.
Cuando ocurrieron los ataques, el presidente de la asociación, Mark Schienberg, se encontraba fuera de Estados Unidos por motivos de trabajo, participando en el Salón del Automóvil de Frankfurt junto al presidente del New York Auto Show, John LaSorsa, y el presidente de la junta de GNYADA, Michael Caruso.
Con el espacio aéreo estadounidense cerrado y las comunicaciones en Nueva York afectadas por el colapso de las Torres Gemelas, el grupo comenzó a coordinar cómo los concesionarios podían sumarse a las labores de ayuda.
Schienberg contactó a Mark Herrmann, representante de la asociación ante la National Automobile Dealers Association (NADA), para ayudar a establecer una respuesta nacional. De ese esfuerzo surgió el NADA Survivors Relief Fund, un fondo que reunió a concesionarios de todo el país para apoyar a familias y sobrevivientes de los ataques.

En pocas semanas, el fondo recibió cientos de miles de dólares en aportes de concesionarios.
En Nueva York, GNYADA también movilizó a sus miembros. El 26 de septiembre de 2001, la asociación anunció la creación del Greater New York Auto Dealers Disaster Relief Fund, con una contribución inicial de 250,000 dólares.
El apoyo no se limitó a donaciones económicas. Los concesionarios de Nueva York entregaron 18 vans a la Cruz Roja Americana para colaborar con operaciones de rescate y asistencia.
La industria automotriz en general también respondió con vehículos, generadores, vehículos todoterreno y otros equipos destinados a agencias que trabajaban en la zona cero y otros puntos afectados.
Uno de los casos recordados fue el apoyo a la familia del bombero Frank Palombo, miembro del FDNY fallecido en los ataques, quien dejó esposa y diez hijos. En enero de 2002, la Georgia Automobile Dealers Association entregó a la familia una Chevrolet Express van de 12 pasajeros.
Los concesionarios de Georgia reunieron 22,000 dólares para el vehículo, General Motors aportó una garantía extendida y GNYADA cubrió un año de combustible. La asociación también organizó un evento en Manhattan para dar visibilidad al caso y conseguir más respaldo para la familia.

GNYADA también financió la restauración de un camión de bomberos perteneciente a una estación voluntaria del Bronx, que resultó gravemente dañado durante la respuesta al World Trade Center.
El camión restaurado fue presentado en el New York International Auto Show de 2002, durante una ceremonia en la que participaron el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani y el excomisionado de bomberos Thomas Von Essen.
“Veinticinco años después, recordamos las vidas perdidas, las familias que cambiaron para siempre y el extraordinario valor de los primeros respondedores que corrieron hacia el peligro”, expresó Schienberg.
El dirigente destacó que los concesionarios no solo hicieron aportes económicos, sino que también entregaron vehículos, equipos, tiempo y apoyo directo a familias afectadas.
GNYADA y el New York Auto Show continúan reconociendo a los hombres y mujeres que sirven a Nueva York y sus comunidades. Los primeros respondedores siguen formando parte de sus programas de alcance comunitario, incluyendo el First Responders Appreciation Day, que ofrece entradas gratuitas o con descuento a bomberos, policías, personal de emergencias médicas y sus familias.




