CARROS Y MÁS MEDIA. Tras un período de desaceleración, el mercado de vehículos eléctricos en Canadá comienza a mostrar señales de recuperación, impulsado por el aumento en los precios de la gasolina y el regreso de programas de incentivos para compradores.
Las ventas de vehículos eléctricos registraron un crecimiento de 20.8 % entre enero y abril de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, según datos reportados por Statistics Canada. Durante esos primeros meses del año se comercializaron miles de unidades eléctricas, con un repunte especialmente marcado en marzo y abril.
Analistas atribuyen parte de este crecimiento al restablecimiento de incentivos federales que ofrecen descuentos de hasta 5,000 dólares para vehículos eléctricos de batería y hasta 2,500 dólares para modelos híbridos, siempre que cumplan con los requisitos de fabricación establecidos por el programa canadiense.
JD Ney, director general de JD Power Canadá, explicó que los consumidores están reconsiderando sus opciones debido al impacto del costo del combustible en sus presupuestos.
“Los canadienses simplemente hicieron los cálculos”, afirmó Ney, al señalar que cada vez más compradores ven los vehículos eléctricos como una alternativa para reducir gastos de transporte.
El incremento en los precios de la gasolina también ha influido en la decisión de algunos conductores. Actualmente, el promedio nacional del combustible en Canadá supera los niveles registrados el año pasado, aumentando la presión económica sobre quienes utilizan vehículos de alto consumo como camionetas y SUV.
Además del ahorro en combustible, los vehículos eléctricos ofrecen menores costos de mantenimiento debido a que requieren menos servicios mecánicos tradicionales, como cambios de aceite, y cuentan con menos componentes móviles que los motores de combustión.
Sin embargo, todavía existen desafíos para una adopción más amplia, entre ellos la preocupación por la autonomía, el rendimiento en temperaturas frías y la disponibilidad de estaciones de carga.
Expertos consideran que la llegada de modelos más accesibles y la expansión de la infraestructura de carga serán factores clave para que más consumidores canadienses opten por la movilidad eléctrica en los próximos años.
Para algunos compradores, la transición representa una forma de proteger sus finanzas ante el aumento de los costos de energía y combustible.





