CARROS Y MÁS MEDIA, INTERNACIONAL. – China decidió prohibir el uso de tiradores electrónicos en los vehículos eléctricos que se comercialicen en su territorio, una medida que obligará a los fabricantes a volver a mecanismos de apertura mecánicos tradicionales y a modificar planes de diseño ya establecidos.
La nueva normativa entrará en vigor el 1 de enero de 2027 y exigirá que todos los vehículos eléctricos cuenten con manetas mecánicas funcionales, tanto en el exterior como en el interior. Quedarán excluidos los sistemas que dependan únicamente de sensores, motores eléctricos, botones táctiles o diseños ocultos sin accionamiento físico directo.
Los modelos que ya se encuentran a la venta o en fase avanzada de lanzamiento contarán con un período de transición, aunque las autoridades no han detallado su duración exacta.
Accidentes y riesgos operativos
La decisión se produce tras una serie de accidentes de alto perfil, entre ellos algunos que involucraron modelos de la marca Xiaomi, en los que los sistemas eléctricos quedaron inutilizados tras el impacto. En esos casos, ni los ocupantes ni los equipos de emergencia lograron abrir las puertas a tiempo, lo que dejó a personas atrapadas en el interior del vehículo.
Las autoridades concluyeron que la dependencia total de sistemas eléctricos para la apertura de puertas representa un riesgo adicional en situaciones de emergencia.
Requisitos técnicos obligatorios
La regulación establece criterios precisos para los nuevos sistemas de apertura. Las manetas exteriores deberán ser visibles y fácilmente identificables, con un hueco mínimo de 60 por 20 milímetros, para permitir su uso rápido incluso por personal de rescate con guantes.
En el interior, los fabricantes deberán señalizar de forma clara y permanente los mecanismos de apertura de emergencia, con dispositivos de fácil acceso y comprensión. La normativa busca evitar soluciones ocultas o dependientes del manual del vehículo.
Impacto en el mercado
La medida afecta a una parte significativa del parque eléctrico chino. Se estima que alrededor del 60 % de los vehículos eléctricos más vendidos en China utilizan actualmente tiradores ocultos o enrasados, lo que obligará a rediseños estructurales y ajustes en las líneas de producción.
Aunque la regulación aplica únicamente al mercado chino, su impacto podría ser global. China es uno de los principales centros de producción y desarrollo de vehículos eléctricos, y muchos modelos vendidos en otros mercados comparten plataformas y componentes. Fabricar versiones distintas para cada región implicaría mayores costos y complejidad logística, por lo que varias marcas podrían adoptar el estándar chino a nivel mundial.
Una normativa exclusiva para vehículos eléctricos
La prohibición no se extiende, por el momento, a los vehículos de combustión interna, incluso si emplean sistemas eléctricos similares para la apertura de puertas. Las autoridades señalan que, en estos modelos, la batería auxiliar de 12 voltios suele mantenerse operativa tras un choque, mientras que en los eléctricos la desconexión puede ser total, afectando los sistemas de acceso.
Con esta decisión, China prioriza la seguridad operativa sobre las tendencias de diseño y marca un precedente que podría redefinir el desarrollo de vehículos eléctricos en los próximos años





