Sin poder usar el nombre Toyota Racing, adoptaron el término “Gazoo”, tomado de una antigua plataforma digital de la marca. El debut ocurrió en 2007 durante las 24 Horas de Nürburgring, conocida como “El Infierno Verde”
CARROS Y MÁS | Santo Domingo. — Toyota es hoy una referencia mundial en alto rendimiento gracias a su división Gazoo Racing, responsable de modelos como el GR Yaris, GR Corolla y GR GT. Sin embargo, pocos saben que esta exitosa plataforma deportiva nació fuera de los planes corporativos y bajo una decisión personal del propio presidente de la marca.
Akio Toyoda, actual CEO del grupo japonés, fue el protagonista de una de las historias más inusuales del mundo automotriz moderno: competir en carreras de resistencia usando un seudónimo y sin el respaldo oficial de la compañía.
Cuando Toyota no quería correr
A mediados de los años 2000, Toyota centraba su inversión deportiva en la Fórmula 1, un proyecto costoso que, según Toyoda, no aportaba mejoras reales a los autos de producción. Convencido de que los vehículos debían desarrollarse en condiciones extremas, el entonces vicepresidente propuso competir en circuitos exigentes.
La respuesta interna fue negativa. La directiva consideraba el automovilismo una inversión innecesaria y riesgosa.
El nacimiento clandestino de Gazoo
Ante la negativa corporativa, Akio Toyoda decidió avanzar sin autorización oficial. Así nació un pequeño equipo conformado por ingenieros y mecánicos de fábrica que trabajaban fuera de su horario laboral.
Sin poder usar el nombre Toyota Racing, adoptaron el término “Gazoo”, tomado de una antigua plataforma digital de la marca. El debut ocurrió en 2007 durante las 24 Horas de Nürburgring, conocida como “El Infierno Verde”.
Para evitar presión mediática y empresarial, Toyoda se registró bajo el seudónimo “Morizo”, utilizando vehículos de producción como el Altezza (Lexus IS) y un Supra de generaciones anteriores.
Más aprendizaje que trofeos
El objetivo nunca fue ganar carreras, sino someter los autos a condiciones extremas para identificar fallos, mejorar chasis, frenos, suspensiones y comportamiento dinámico.
Esa experiencia marcaría el nuevo rumbo de Toyota.
De proyecto secreto a potencia mundial
En 2009, al asumir la presidencia del grupo, Toyoda oficializó Gazoo Racing como división deportiva. Hoy, Toyota GR compite y gana en escenarios como el Campeonato Mundial de Rally (WRC) y las 24 Horas de Le Mans.
Además, ha logrado cambiar la percepción global de la marca, pasando de fabricante conservador a protagonista del alto rendimiento.
El legado de “Morizo”
Cada vehículo GR que circula hoy en las calles es resultado directo de aquella decisión arriesgada. Gazoo Racing no solo representa velocidad, sino una nueva filosofía: desarrollar autos en la pista para mejorar la experiencia del conductor.
Una historia que demuestra que, a veces, para liderar una empresa global, primero hay que ponerse el casco.





